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Verano y Epilepsia

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Publicado:24/07/2026

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Verano y epilepsia: cómo disfrutar de unas vacaciones felices y seguras

El verano es una época asociada al descanso, las vacaciones y las actividades al aire libre. Para las personas con epilepsia, esta estación del año puede implicar algunos retos relacionados con el calor, los cambios de rutina y determinadas actividades recreativas.
Aun así, con una adecuada planificación y algunas medidas de prevención, la mayoría de las personas con epilepsia pueden disfrutar plenamente del verano.

Las altas temperaturas propias del verano pueden afectar a las personas con epilepsia. Algunas medidas sencillas que pueden ayudar a reducir riesgos son:1,2

  • Protegerse del sol utilizando protectores solares.
  • Limitar la exposición al sol en las horas centrales del día.
  • Realizar actividades a primera hora de la mañana o al atardecer.
  • Utilizar ropa ligera, traspirable y de colores claros.
  • Llevar sombrero o gorra
  • Buscar lugares frescos o con aire acondicionado cuando haga mucho calor.
  • Beber agua antes, durante y después de la actividad física.
  • Evitar las comidas abundantes. Preparar comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor: ensalada, fruta, gazpacho, zumos…
  • No tomar bebidas alcohólicas o muy azucaradas, sustituirlas por zumos o bebidas isotónicas, que ayudan a reponer rápidamente el agua y las sales que se pierden con la sudoración. 

Además, el verano suele traer consigo cambios en los horarios habituales, viajes y noches más cortas, factores que pueden afectar a las horas de sueño y sabemos que el sueño inestable se ha relacionado con un aumento de la actividad epileptiforme3, lo que refuerza la importancia de mantener buenos hábitos de descanso incluso durante las vacaciones.

Las actividades acuáticas merecen una atención especial. Las personas con epilepsia pueden practicar natación y otros deportes acuáticos, pero siempre con supervisión y siguiendo ciertas precauciones fundamentales para aumentar la seguridad como:1

  • Nadar acompañado
  • Informar a los socorristas sobre la epilepsia
  • Utilizar chaleco salvavidas en determinadas actividades

En general, las piscinas vigiladas son más seguras que el mar, donde puede haber corrientes y cambios de profundidad.

Por otro lado, actividades como montar en bicicleta, acudir a parques acuáticos o disfrutar de barbacoas pueden realizarse con normalidad si se toman medidas de seguridad básicas, como utilizar casco, evitar situaciones de riesgo o contar con acompañamiento cuando sea necesario.1

Los viajes también requieren cierta organización.1,2 Es importante:

  • Llevar suficiente medicación
  • Respetar los horarios de las tomas
  • Conocer las normas para transportar medicamentos en avión.
  • Viajar con los informes médicos o recetas
  • Contratar un seguro de viaje que cubra asistencia médica.

Es importante elegir la mejor hora evitando los viajes de noche que suelen interrumpir el sueño.4

Al viajar a destinos con diferentes zonas horarias es fácil olvidar tomar los medicamentos o confundirse con la hora de la toma, por lo que es recomendable consultar previamente al médico si es necesario cambiar el horario de administración de la medicación.4

Otras recomendaciones:

Si se viaja en coche, como conductor: 5

  • Realizar descansos frecuentes.
  • No conducir si se está demasiado cansado o si se ha olvidado tomar algún medicamento.
  • Evitar conducir de noche si se padece sensibilidad a las luces intermitentes, también conocida como epilepsia fotosensible
  • Recordar que solo se pueden conducir coches y motos, si se ha estado libre de crisis epilépticas durante un período mínimo de 1 año.6

Si se viaja en avión:5

  • Valorar el impacto que puede tener la duración del vuelo, los posibles retrasos, los cambios de zona horaria y la falta de sueño.
  • Procurar viajar acompañado.
  • Llevar por escrito un Plan de actuación en caso de crisis que detalle qué hacer en caso de esta se produzca.
  • Solicitar a la aerolínea un asiento en la parte delantera donde se pueda recibir más fácilmente ayuda en caso necesario.

Si se viaja en tren o autobus:5

  • Ser especialmente cuidadoso al caminar por el andén para evitar posibles caídas a las vías.
  • Subir y bajar del tren acompañado.
  • Asegurarse de que el personal del tren o autobús esté informado y sepa qué hacer en caso de sufrir una crisis durante el viaje.

En definitiva, la epilepsia no debe impedir disfrutar del verano. Mantener una buena hidratación, dormir adecuadamente, seguir correctamente el tratamiento y planificar las actividades con sentido común permite disfrutar de unas vacaciones más seguras y tranquilas para pacientes y familias.1,2

INFOGRAFÍA

Verano y Epilepsia: Organiza tus vacaciones

  1. Epilepsy Foundation: Summer safety for people with seizures. Disponible en: https://www.epilepsy.com/stories/summer-safety-people-seizures. Acceso: 05/2026.
  2. Sociedad Andaluza de Neurología. Epilepsia y verano, consejos para pasar un verano divertido y saludable. Disponible en: https://www.saneurologia.org/2022/08/epilepsia-y-verano-consejos-saludables-para-pasar-un-verano-divertido-y-saludable/. Acceso: 05/2026.
  3. Sheybani L. Sleep and epilepsy: Dr. Birgit Frauscher. Epigraph2023; 25(1): 35-41.
  4. Epilepsy Foundation: Preparing for Travel with Epilepsy. Disponible en: https://www.epilepsy.com/lifestyle/travel/preparing. Acceso: 05/2026.
  5. Epilepsy Foundation Traveling tips. Disponible en: https://www.epilepsy.com/lifestyle/travel/tips. Acceso: 05/2026.
  6. Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento General de Conductores. Anexo IV, apartado 9.2 Epilepsias y crisis convulsivas de otras etiologías. BOE núm. 138, de 8 de junio de 2009, modificado por la Orden PRE/2356/2010.

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